Cómo la investigación sobre la contaminación de Papel Prensa le costó el puesto de secretaria de Ambiente a Romina Picolotti.
Romina Picolotti asumió como secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable el 6 de julio de 2006. Tras más de dos años, el 2 de diciembre de 2008, presentó la renuncia a su cargo luego de que una denuncia de corrupción realizada por el diario Clarín, que apareció después de que iniciara una investigación sobre la posible contaminación de Papel Prensa (cuyos dueños son el Grupo Clarín, el diario La Nación y el Estado), desgastara su imagen.
Luego del rechazo el 13 de julio de la Corte Internacional de Justicia de La Haya a la demanda que había presentado el gobierno de Néstor Kirchner contra Uruguay por la violación del Estatuto del Río Uruguay, la nueva estrategia de Picolotti fue comenzar a realizar investigaciones sobre contaminación “puertas adentro”. El caso de la fábrica Papel Prensa fue el que le marcó su futuro.
El 9 de marzo de 2007 funcionarios de la Secretaría de Ambiente comprobaron que desde la planta de Papel Prensa se vertían, en un canal que desemboca en el Río Baradero, líquidos contaminantes. Fijaron que en un plazo de 180 días se debía eliminar esa infracción. Sin embargo, las refacciones nunca se hicieron y el diario Clarín, en “respuesta”, publicó 8 de julio de ese año una nota titulada “Los extraños manejos en la Secretaría de Medio Ambiente”.
De esa nota devinieron denuncias penales contra la funcionaria y su puesto estuvo en riesgo aunque, luego de un pedido de explicaciones, desde el Ejecutivo la confirmaron en su cargo. “Esto no es más que una terrible operación política”, expresó tres días después de la publicación de la nota el entonces jefe de Gabinete Alberto Fernández.
El avance respecto de la contaminación de Papel Prensa lo dio la Justicia. El 7 de septiembre de 2007 el fiscal de San Nicolás, Juan Patricio Murray, inició una causa de presunta infracción a la ley de residuos peligrosos. “En base a una serie de denuncias anónimas que se habían registrado en el número de la Secretaría de Medio Ambiente y otros elementos, consideramos que era adecuado comenzar una investigación”, afirmó Murray.
La investigación llegó a una primera conclusión el 11 de abril de 2008, tras varios intentos de Papel Prensa de frenarla: el Instituto Nacional del Agua confirmó la existencia de contaminación en el canal donde caen los desechos industriales. Sin embargo, los abogados de la empresa lograron parar el proceso judicial más allá con las contundentes pruebas con que se contaba. Según fuentes cercanas al fiscal Murray, el expediente descansa en el despacho del juez Carlos Villafuerte Russo.
Luego de la renuncia de Alberto Fernández en julio de ese año, la situación de Picolotti quedó más endeble. Las denuncias en su contra continuaron y el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner no volvió a brindarle apoyo. El jefe de Gabinete, Sergio Massa, le pidió el 2 de diciembre su renuncia. Hoy la ex funcionaria no da notas a la prensa y evita hablar de la investigación que le costó un importante desprestigio para su carrera.

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